Adiós al maestro de los no muertos, al gran George A. Romero

Adiós al maestro de los no muertos, el gran George A. Romero

A sus 77 años de edad, fallece el director y escritor George A. Romero, víctima de cáncer pulmonar. El cine pierde a una de sus más grandes luminarias.

Si bien estoy hastiado de los zombis no solo en el cine, sino también en otros ámbitos como los videojuegos, no negaré que me causó tremenda pena escuchar de la muerte del director y escritor George A. Romero. Este cineasta, considerado como uno de los pilares del género de terror, y al que muchos atribuyen la introducción a la cultura pop del concepto moderno de los zombis, falleció a los 77 años de edad.

Romero dejó pacíficamente este mundo este domingo, después de sostener una batalla prácticamente perdida contra el cáncer de pulmón que padecía. Acompañado de su esposa, Suzanne Desrocher Romero, y su hija, Tina Romero, murió mientras escuchaba los temas musicales de una de sus cintas favoritas, The Quiet Man (1952), protagonizada por John Wayne y Maureen O’Hara.

George A. Romero saltó a la fama mundial cuando en 1968 lanzó en blanco y negro la legendaria Night of the living dead, conocida en español como La noche de los muertos vivientes. Desde entonces usó su talento de forma por demás prolífica, creando nuevas cintas de la misma temática, como Dawn of the dead (1978), Day of the Dead (1985), Land of the Dead (2005) y Diary of the Dead (2008).

Adiós al maestro de los no muertos, el gran George A. Romero

La mayoría de ellas incluyendo una crítica social, uno de los temas preferidos de este singular autor. Sin embargo, limitar la obra de Romero a los zombis sería un desperdicio. El caso es que estuvo detrás de varios otros proyectos fílmicos, pero la popularidad de su trabajo con los no muertos opacó de cierta manera parte de su legado. Incluso llevó al cine la obra de otro de los maestros del terror, el novelista Stephen King.

George A. Romero aportó su talento en cintas como Creepshow (1982) y The Dark Half (1993). Hasta se animó a crear proyectos personales singulares, como Knightriders (1981) y Monkey Shines (1988). Alguna vez le ofrecieron dirigir uno que otro capítulo de la serie de televisión The Walking Dead, pero declinó la oferta, ya que no quería entrometerse en algo que no había creado por su cuenta.

Sin embargo, si se atrevió a crear un guión para la primera película de Resident Evil, después de que Capcom quedó impresionado con su trabajo al dirigir un comercial del segundo juego de la serie. Sin embargo, éste no fue aprovechado, y se prefirió seguir la insulsa visión del director Paul W. S. Anderson. Una auténtica pena, la verdad. Y lo mismo puede decirse de la pérdida de alguien del calibre de George A. Romero.

A nombre de Universo Nintendo le deseamos lo mejor a su familia. Descansa en paz, Andrew (la “A” de su nombre). Y si no es así, quizá te veamos de nuevo, de la misma forma siniestra que nos planteaste en tus filmes. Por cierto, y me da pena admitirlo, pero de sus dos primeras cintas del subgénero zombi solo he visto reediciones. Quizá deba ponerme a buscar para encontrarlas en su forma original. Gracias a Los Angeles Times por el reporte.

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