¿No más Chris Hemsworth como el poderoso Thor?

Chris Hemsworth como Thor en The Dark World

Por medio de El Universal, Chris Hemsworth revela que ha llegado el momento de colgar el martillo Mjölnir y pensar en nuevos proyectos.

Si hacemos caso de lo dicho por Chris Hemsworth, su ciclo como el Dios del Trueno, el poderoso Thor en el Universo Cinemático de Marvel, está por terminar. En su visita a México en relación a su nueva cinta, El corazón del mar, este actor de origen australiano confirmó al diario El Universal que después de Thor: Ragnarok y la dos partes que conforman a Avengers: Infinity War, dirá adiós para siempre a la capa de este superhéroe.

Dice que después de cuatro películas en que ha participado y las que vienen, se da por bien servido; para él ya es más que suficiente. Al parecer, a Chris Hemsworth no le interesa mucho que precisamente fueron las películas del MCU los que lo hicieron saltar a la fama y quiere probar cosas nuevas para el futuro. De cierta manera, bien por él; encasillarse en el papel de Thor no es nada bueno para su carrera.

Siempre llega el momento en que un actor desea zafarse de ciertos papeles y explorar otros horizontes. Lo que si tendremos que ver es como Marvel manejará la partida de Chris Hemsworth cuando llegue el momento. Pero teniendo en mente la diversidad de historias al interior de La Casa de las Ideas, es probable que ya tengan contemplado como manejar esta problemática.

¿Será que ha sonado la hora de la versión femenina de Thor en el cine, directamente desde los cómics? ¿Marvel se atreverá dar ese paso en la pantalla de plata? Con la partida de Chris Hemsworth existiría dicha oportunidad. Claro, siempre puede recurrir a otro actor para el papel (¡hasta su hermano!), pero no seria lo mismo. La simple sentencia de Odín, “aquel que sea digno de levantar este martillo, poseerá el poder de Thor” abre muchas puertas.

Pero es mejor dejar a un lado las especulaciones y esperar a ver que es lo que dice Marvel al respecto. La inevitable partida de Hemsworth no es una catástrofe ni mucho menos; es una puerta abierta a un nuevo comienzo.